Incorporar talento a la organización no es solo un proceso de selección: también es una decisión estratégica que requiere cumplir con un marco legal complejo y cambiante. La legislación laboral argentina busca proteger los derechos de los trabajadores, pero al mismo tiempo impone obligaciones claras a los empleadores.
A fines de 2023, el DNU 70/2023 introdujo reformas significativas en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y otras normas laborales. Sin embargo, parte de estas disposiciones hoy se encuentran judicialmente suspendidas o en revisión, lo que genera un escenario de incertidumbre que las empresas deben manejar con cuidado.
Puntos clave de la contratación laboral
1. Registro y formalización
- Alta temprana en AFIP, al menos el día previo al inicio del vínculo.
- Registro en seguridad social, obra social y ART.
- Inscripción en el Libro de Sueldos y Jornales (digital o físico).
2. Contratos de trabajo
- Por defecto, el contrato es por tiempo indeterminado.
- Los contratos a plazo fijo o eventuales requieren justificación objetiva y forma escrita.
- Convenios colectivos aplicables fijan salarios, condiciones y categorías.
3. Jornada laboral y descansos
- Máximo 8 horas diarias o 48 semanales.
- Descanso semanal de 35 horas corridas.
- Horas extra con recargos.
4. Remuneración
- Nunca por debajo del Salario Mínimo Vital y Móvil.
- Siempre acorde al Convenio Colectivo de la actividad.
- Pago mediante recibo oficial, homologado y entregado al trabajador.
¿Qué cambia con el DNU 70/2023?
El decreto buscó flexibilizar algunos aspectos de la contratación. Entre los puntos más relevantes:
- Período de prueba ampliado: de 3 meses a 8 meses.
- Indemnización por despido: se habilita la posibilidad de reemplazarla con sistemas privados de seguros o fondos de cese laboral.
- Contratos y acuerdos: mayor libertad para firmar acuerdos de desvinculación sin necesidad de homologación en el Ministerio de Trabajo.
- Principio de interpretación: limita el “in dubio pro operario” (duda siempre a favor del trabajador).
Situación actual: gran parte de estas modificaciones están suspendidas judicialmente, lo que significa que por ahora se sigue aplicando el régimen tradicional de la LCT en muchos aspectos.
Impacto para la empresa
- Riesgo legal
Aplicar las reformas del DNU sin cautela puede exponer a la empresa a demandas, ya que su validez está en discusión. - Gestión del talento
La incertidumbre normativa puede desalentar la contratación o generar dudas en los candidatos sobre estabilidad y condiciones laborales. - Reputación interna y externa
Cumplir estrictamente la ley y mantener estándares claros en la contratación fortalece la marca empleadora y la confianza de los equipos.
Recomendaciones prácticas
- Respetar siempre el marco tradicional de la Ley de Contrato de Trabajo y convenios colectivos, salvo indicación expresa de cambios definitivos.
- Asesorarse legalmente antes de aplicar cualquier reforma del DNU en nuevas contrataciones o desvinculaciones.
- Documentar todo: contratos escritos, altas tempranas, recibos de sueldo y aportes.
- Capacitar a los líderes y al área de RRHH sobre las normas vigentes y los posibles escenarios de cambio.
La contratación de personal no es un trámite administrativo: es una decisión estratégica que combina cumplimiento legal, gestión de riesgos y construcción de confianza.
En el actual contexto de cambios normativos y judicialización del DNU 70/2023, la recomendación más sólida es seguir aplicando la ley laboral vigente, reforzar la formalización de cada vínculo y mantener un monitoreo constante de la evolución normativa.
De esta forma, la organización no solo se protege de contingencias legales y económicas, sino que también proyecta una cultura de respeto, transparencia y compromiso hacia sus colaboradores.
